Página de información y opinión de los hermanos y hermanas de la Real e Ilustre Hermandad del Santísimo Sacramento y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de las Aguas, el Señor Sentado en la Peña y Nuestra Señora de los Dolores (Guadalcanal).
Sigue puntualmente toda la actualidad de la Hermandad a través de nuestra cuenta de Twitter: @LasTresHoras

lunes, 4 de marzo de 2013

A mi amigo y compañero Rafael

Nunca olvidaré la sensación de tristeza que me invadió cuando el pasado martes 26 de febrero, sobre las 9 de la noche, recibí una llamada de José Ramón Muñoz diciéndome que mi querido amigo Rafael Torrado había muerto.
Aunque el fatal desenlace era ya esperado, nunca está uno preparado para despedirse de una persona querida. Cuando pienso en Rafael acuden a mi cabeza miles de momentos vividos de montajes y desmontajes de Pasos, preparativos para la Procesión, venta de la lotería de la hermandad, cenas de navidad, días de campo en la limpieza de la candelería y enseres, esos vasitos de "Felipe" como a él le gustaba llamar a ese vino que con tanto esmero tenía en ese barril que "custodiaba" en su casa, esos ratos tomando unas copitas de manzanilla en el patio de mi casa en verano que tanto le gustaban, …. etc.
Rafael para mí, era más que mi amigo, ha sido un ejemplo a seguir en todo lo referente a la Hermandad, siempre nos daba sus sabios consejos y el camino a seguir a los que desde niño nos fuimos incorporando a las diferentes Juntas de Gobierno. Empecé a convivir con él cuando yo apenas contaba dieciséis años, ese hombre lleno de sabiduría me impresionó, ávido de conocimientos y vivencias de la Hermandad. Rafael entregaba todo, sin esperar nada. Me impresionó sobremanera, su capacidad de estar con todos y para todos, daba ejemplo, no había que decirle, hay que hacer esto o aquello, si había que martillear, martilleaba, si había que acarrear, acarreaba. Nunca buscó la relevancia, tan solo la aportación a la Hermandad, a cuyos tres Titulares profesaba una inmensa devoción.
Fui compañero suyo en la Junta de Gobierno durante casi veinticinco años y tuve la gran suerte de tenerlo siempre como Oficial de la misma durante mis diez años de Hermano Mayor, en los que sus sabios consejos me ayudaron muchísimo. Con el paso del tiempo teníamos una relación casi familiar ya que cuando entraba en mi casa a verme, mi mujer, que al igual que yo, le admiraba y sentía por él un profundo cariño, le decía "Rafael, ¿una copita de manzanilla...?" y allí que nos sentábamos todos juntos a compartir sus historias siempre interesantes. Cuando alguna vez me lo traía a Sevilla para pasar alguna temporada en casa de su hija Angelines, mis dos hijos no pegaban ojo en el coche durante el viaje siempre atentos a las historias que les contaba. También han sentido su pérdida. El otro día mi hija Julia me decía: "papa no me imagino pasando por la calle y mirar para su ventana y no verlo allí sentado en su sillón viendo la tele".
He tenido la gran suerte de poderle hacer hace aproximadamente veinte días una entrevista con motivo del LXX aniversario de la llegada a nuestro pueblo de la Virgen de los Dolores, la cual saldrá publicada en el Boletín de Cuaresma de nuestra Hermandad, donde una vez mas me demostró su sapiencia y sabiduría en todo lo relacionado con la Hermandad, ya que aunque su organismo ya empezaba a flaquear irremisiblemente, su cabeza se mantenía en perfecto estado.
Gracias, muchas gracias, hermano Rafael por todo lo que me has enseñado y en especial por darme tu amistad, fue un placer conocerte, ya estás en el Cielo con nuestros Sagrados Titulares a los cuales pido que te bendigan para siempre. Descansa en Paz.
                                                Manuel I. Chaparro Trancoso.