Página de información y opinión de los hermanos y hermanas de la Real e Ilustre Hermandad del Santísimo Sacramento y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de las Aguas, el Señor Sentado en la Peña y Nuestra Señora de los Dolores (Guadalcanal).
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lunes, 12 de noviembre de 2012

Convivencia: Caridad en las Hermandades y Cofradías

Compartimos el texto que nuestro hermano Francisco Fernández Morente escribió con motivo de la VIII Convivencia de Hermandad "Las Tres Horas" celebrada el pasado octubre y que fue leído por n. h. Puri Muñoz. Lectura que nos hace reflexionar y nos invita a cumplir uno de los objetivos de toda Hermandad: la caridad.


¡Buenos días, queridos hermanos en Cristo!
          Atendiendo a la invitación que se me formula por parte del Grupo de las Hermanas Camareras de nuestra Hermandad, a continuación vamos a disertar sobre la CARIDAD en las Hermandades y Cofradías.

     Como ya sabéis, la Carta Magna o Constitución de la Iglesia Católica está claramente representada en el Código de Derecho Canónico como principal documento legislativo de la Iglesia, que fue promulgado el 25 de enero de 1983 por su Santidad el Papa Juan Pablo II recogiendo de esta manera el sentir reformista del inolvidable Pontífice Juan XXIII, verdadero artífice y promotor de la revisión del antiguo Código de Derecho Canónico del año 1917.

         Es conveniente saber que en el título V de este Código se regulan las Asociaciones de Fieles, que en su canon 321 nos dice que esas Asociaciones son dirigidas y administradas por sus fieles, de acuerdo con sus Estatutos o Reglas como igualmente de su funcionamiento totalmente autónomo dentro de la Iglesia (Canon 323) y la libre administración de sus bienes (Canon 325), salvo las que se hayan recibido como donación o legado para causas pías, que está bajo la autoridad del Ordinario.

          Pero lo más importante de la regulación de las Asociaciones de Fieles es lo que se promulga en el Canon 298 cuando nos dice que en la Iglesia existen asociaciones de laicos que buscan fomentar una vida más perfecta, promoviendo el culto público o la doctrina cristiana, o realizar actividades como iniciativas para la evangelización, el ejercicio de obras de piedad o de CARIDAD.

          Dicho esto, nos preguntamos ahora qué significado tiene para nosotros la palabra CARIDAD. Para este que os habla, hermano de una Cofradía de Sevilla desde los 4 años de edad que tiene un lema en su escudo donde se lee CHARITAS, la caridad se entiende de la siguiente forma.

            Se ejerce la CARIDAD cuando se comparten los alimentos con aquellos seres que no tienen ni una migaja de pan para llevárselo a la boca, cumpliendo de esta forma con las predicciones de Dios Nuestro Señor cuando nos dice “darás de comer al hambriento”.

    Se ejerce la CARIDAD cuando se auxilia económicamente a aquellas personas que desgraciadamente no pueden pagar el alquiler de la vivienda, la luz, el agua y a aquellos enfermos que no pueden costearse las medicinas.

      Se ejerce la CARIDAD cuando visitamos a aquellas personas enfermas postradas e imposibilitadas en una cama, confortándolos espiritualmente al comprobar que se interesan por su estado de salud.

      Se ejerce la CARIDAD cuando gestionamos un puesto de trabajo para ofrecérselo a un ser humano cuya familia está sufriendo el azote del paro.

         Se ejerce la CARIDAD cuando hacemos, de acuerdo con nuestras posibilidades, una aportación económica para la compra de libros y útiles de clase destinados a aquellos pequeños cuyos padres no pueden adquirirlos y que les permitan recibir las enseñanzas necesarias para no vivir en un mundo de ignorancia y analfabetismo.

         Se ejerce la CARIDAD (porqué no decirlo también) cuando las Hermandades luchan contra el terrible cáncer del paro al proceder, dentro de sus posibilidades, a la restauración de su patrimonio concertando trabajos con orfebres, carpinteros, bordadoras, etc. para que esos artesanos salgan de las infames listas del paro y así ganar el pan con el sudor de su frente.

            Una vez expuestas nuestras opiniones sobre los que significa el ejercicio de la CARIDAD, este ponente os exhorta a que todos hagamos un pormenorizado examen de nuestras conciencias para que la luz de la Verdad de Cristo ilumine nuestras mentes y nos haga llegar la necesidad imperiosa de solidarizarnos con las desgracias de muchos de nuestros semejantes, haciendo como propio el sentimiento y compromiso de ayudar a los demás, cumpliendo de esta forma como cristianos el mandamiento de la Ley de Dios cuando nos dice "Amarás a tu prójimo como a ti mismo".

Muchas gracias.
            Francisco Fernández Morente